sábado, 4 de mayo de 2013

La casita del hada


Según vamos creciendo solemos dejar que el mundo en el que vivimos
 vaya mermando nuestros universos mágicos donde tan buenos ratos pasábamos 
hasta el punto de olvidarlos.
 Para frenar ésta situación no hay nada mejor que poner un  pequeñín en tu vida que te obligue a desempolvar los cuentos, la fantasía y dejar volar tu imaginación lo más lejos posible. 
Así que ahora, a mis 36 añitos y gracias a mi hijo, vuelvo a creer en las hadas, gnomos y demás personajillos que habitan nuestros bosques viviendo en armonía con la naturaleza.
Y, como queremos que una hada se mude a vivir con nosotros.... hemos puesto manos a la obra para 
hacerle una casita con encanto.


Rebuscando en los cajones encontramos un posavasos cuadrado de 9.5 cm en madera,
una parcelita perfecta para nuestra pequeña inquilina.  Y ya sabéis el dicho: no se puede empezar una casa por el tejado así que... comenzamos por la puerta.


Añadimos una pequeña chimenea con pasta das y una escalera de setas.


La chimenea exterior es de piedrecitas. Para comenzar las paredes y sujetar el piso superior añadimos unas cuentas ramas.


Las paredes son de pasta das con trocitos de madera de pino intercalados. Las ventanas: pasta das con plástico transparente.

Una vez pintada ya va tomando forma.... ahora a por el tejado!
Tenía que ser de hojas y las que encontrábamos por la zona eran muy grandes o muy verdes.... y sin paciencia para esperar que se secaran de forma natural... decidí hacerlas con papel, alambre y un poco de pintura:



Y, de momento, así es como va quedando el chalecito de nuestra invitada especial.



Todavía quedan muchas cosas por hacer: terminar el exterior, muebles, objetos... haber si de aquí a navidades está todo listo y puede empezar con la mudanza!